DOLOR DE HOMBRO. SINDROME SUBACROMIAL.

Rehabilitacion

DOLOR DE HOMBRO. SINDROME SUBACROMIAL.

El Síndrome de Pinzamiento Subacromial es una de las causas más frecuentes de dolor crónico en el hombro. Esta condición patológica está relacionada con una alteración anatómica y / o funcional del manguito de los cuatro rotatorio, formato por 4 músculos: Supraespinoso, Subespinoso, Subescapular y Redondo Pequeño. Sus respectivos tendones pasan a través de un espacio estrecho entre el acromion de la escápula y la cabeza del húmero. Si esta pequeña área se vuelve estrecha, se crea una compresión de los tendones que produce dolor en el hombro, particularmente evidente durante un esfuerzo con el brazo levantado. El tratamiento de choque subacromial puede ser conservador (reposo, hielo, analgésicos, alineación por fricción del hombro, reeducación postural) o quirúrgico.

DESCRIPCIÓN

  • El hombro es la articulación que une el brazo con el pecho, formada por la articulación de tres huesos: el húmero, escápula y la clavícula.
  • Los huesos que participan en la articulación del hombro están conectados entre sí a través de un complejo sistema de tejidos blandos (músculos, tendones y ligamentos) que permiten una amplia gama de movimientos.
  • Los movimientos activos en el hombro están garantizados por cuatro tendones y por la misma cantidad de músculos: este grupo, llamado colectivamente “manguito rotador”, conecta la cabeza del húmero con la escápula, estabiliza y promueve las actividades del brazo.
  • Los componentes de la articulación del hombro, combinados con el tendón y las estructuras musculares que los rodean, se concentran en un espacio de unos pocos centímetros y están sujetos a tensiones continuas. Estos últimos también son multidireccionales, ya que el hombro también participa en los movimientos que afectan las bandas musculares de los brazos, el pecho y la espalda.
  • Los movimientos del hombro están, entonces, entre los que se realizan con mayor frecuencia y, precisamente por esta razón, es más fácil que surjan trastornos.

    ¿QUÉ ES EL PINZAMIENTO SUBACROMIAL?
    Es una afección inflamatoria que afecta el manguito de los rotadores, es decir, el conjunto de los 4 músculos y los respectivos tendones que convergen y contribuyen al movimiento del hombro en los diversos planos del espacio y mantienen la articulación estable entre la escápula y el húmero. Normalmente, cuando el brazo se eleva más allá de cierto ángulo (más de 45 ° con respecto al tronco), se estrecha el espacio subacromial entre la cabeza del húmero y el acromion (porción del hueso de la escápula), donde se encuentra la bolsa subacromial que protege el deslizamiento de los tendones del manguito rotador. En el síndrome de pinzamiento, durante el movimiento de elevación del brazo y en el retorno a la posición inicial, se determina la compresión del tendón del músculo Supraespinoso, lo que genera dolor. El estrechamiento del espacio subacromial debido a causas anatómicas o alteraciones biomecánicas del hombro (por ejemplo, desequilibrio entre los músculos del manguito rotador, mal uso del hombro, tensiones crónicas, microtraumatismo repetido, entrenamiento con pesas, etc.). El síndrome de pinzamiento puede conducir a una degeneración gradual de los tendones y, con el tiempo, incluso a su ruptura.

    CAUSAS
    La causa principal del Síndrome de Pinzamiento es el desequilibrio de los músculos del manguito rotador, que generan movimientos anormales del hombro y no pueden funcionar como estabilizadores. Otra razón común es el daño a la articulación del hombro o la sobrecarga funcional de la extremidad superior. El resultado es la reducción de la fluidez en el deslizamiento de los tendones que quedan atrapados en el espacio subacromial, irritándose con el movimiento. En términos más prácticos, cada vez que se levanta o gira el brazo, los tendones del manguito rotador van frotan contra el acromion; la fricción que se crea determina una inflamación de los tendones (tendinitis del hombro).

¿CÓMO SE MANIFIESTA?
Los síntomas varían según la gravedad de la afección e incluyen:

  • dolor en el hombro
  • Rigidez articular 
  • Limitación de los movimientos
  • Hormigueo y entumecimiento
  • Disminución de la fuerza y ​​el tono muscular del hombro, lo que puede conducir a: hipotonía muscular o atrofia musculotendinosa;
  • Sensación de calor en el hombro;
  • Dolor en el cuello .

En el Pinzamiento Subacromial, el dolor de hombro aumenta progresivamente, comprometiendo los movimientos más simples, incluso surgiendo de noche y con el brazo en reposo. Esta manifestación dolorosa se evoca principalmente por el movimiento de apertura del brazo o durante la flexión hacia adelante. En algunos casos, quienes padecen este síndrome incluso perciben una sensación de “pellizco”. Puede ocurrir solo o también en combinación con bursitis o tendinitis del manguito rotador.
Si se descuida, el Conflicto Subacromial puede conducir a una degeneración gradual del tendón.
El síndrome de pinzamiento se divide en tres etapas:
– Edema y hemorragia de tendones en los músculos del manguito rotador o la cabeza larga del bíceps;
– Lesión fibrosa degenerativa de las mismas estructuras;
– Ruptura del manguito rotador.

CUANDO BUSCAR APOYO MEDICO
En general, es bueno contactar al médico o especialista de referencia (reumatólogo y / u ortopédico) cuando comienzan a aparecer los primeros síntomas de la enfermedad, como dolor en el hombro en reposo o por la noche.

DIAGNOSTICO Y PRUEBAS FUNCIONALES
En el examen del hombro se compara un hombro con el otro y se comprueba el sitio del dolor, evocandolo a la palpación o pidiéndole al paciente que realice movimientos específicos y pruebas funcionales (pruebas de Neer, Hawkins y Jobe), para confirmar la presencia de un Síndrome de Pinzamiento.

Prueba de Neer: el examinador se coloca detrás del paciente y realiza una elevación frontal pasiva del brazo, mientras que baja el omóplato con la otra mano,


Prueba de Hawkins: el hombro y el codo flexionados a 90°, el examinador colocado frente a él ejerce una rotación rápida al bajar el antebrazo y mantener el codo firme.


Prueba di Jobe: en posición sentada se coloca la mano del hombro examinado sobre el otro, el paciente empuja el codo contra la resistencia ofrecida por el examinador.


La evaluación de la gravedad del cuadro clínico también puede requerir una resonancia magnética, tomografía o ecografía.

TERAPIA
El tratamiento depende de la extensión del síndrome y puede ser conservador o quirúrgico. Si la la disfunción es reciente, la terapia de rehabilitación a largo plazo puede ayudar a resolver la inflamación del hombro, evitando recurrir a cuidados más intensivos. El refuerzo especifico tiene el objetivo de mejorar la fuerza muscular del manguito rotador y de los músculos que rodean el hombro (musculos de la espalda, pectorales…) y obtener una buena postura. Por eso es necesario también actuar a nivel del core y considerar el hombro como un conjunto complejo y no separado del segmento superior y de la columna. Para limitar los episodios sintomáticos, el médico puede indicar el uso de analgésicos y antiinflamatorios.

SUGERENCIAS
Un entrenamiento funcional y la atención sobre tu postura y alineación te puede evitar muchos problemáticas de hombro. Si sueles utilizar maquinas o pesas no te excedas demasiado con las cargas cuando entrenas los hombros, al fin de evitar molestias muy incomodas y que pueden afectar hasta el segmento cervical y la columna. Entrena con ejercicios que permitan a tus brazos de realizar movimientos en todos los tres planos. Asocia ejercicios con sobrecarga a aquellos con carga natural. Pilates puede ser un buen complemento, también Yoga y el utilizo en tus rutinas del TRX y de las Kettlebell de bajo peso.

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