CROSSFIT: LA (DES)EDUCACIÓN BIOMECÁNICA

Entrenamiento

CROSSFIT: LA (DES)EDUCACIÓN BIOMECÁNICA

El Crossfit es una disciplina física de alta intensidad que en su inicio se utilizó para entrenar a los policías de California. Luego, el método migró hacia otros cuerpos de seguridad, como militares, marines, bomberos. Sus niveles de intensidad, las altas frecuencias cardiacas y el gran gasto energético que provoca, hace de este método una opción de entrenamiento limitada y apta solo para una parte mínima de la población.

El problema con el Crossfit surge cuando este entrenamiento se haga con constancia. En el medio-largo término el cuerpo creará adaptaciones y compensaciones e irá en contra de disfunciones biomecánicas.
Un individuo sano puede tener un nivel de entrenamiento de 1 a 10 que sea por ejemplo de 6. Y en la sesión inicial de Crossfit requerirle un esfuerzo equivalente a 9 lo que le excesivo para su organismo y provocar situaciones de salud poco deseables.

Del lado contrario el Entrenamiento Funcional enseña como debería de ser “condicionado” el sistema muscular, respetando la biomecánica y la naturaleza del cuerpo humano, sus funciones primarias (caminar, correr, lanzar, agacharse, desplazarse en el espacio utilizando todos los planos…), así como los principios de la cinetica.
Piénsalo un momento: el plano más importante en que te mueves es el plano transversal, realizando movimientos controlaterales, de reciprocación entre un lado y el otro. Movimientos que reclutan vastas cadenas musculares conectadas entre sí y nunca un único segmento aislado. Este es el límite primario del Crossfit tanto cuanto del Body Building. entrenar casi exclusivamente en el plano sagitál.

La repetición de movimientos y ejercicios en el solo plano sagitál crea a lo largo deficiencias posturales y biomecánicas. En el Crossfit el sistema muscular se queda como “congelado” por la exasperación del plano sagitál, lo cual crea disfunciones y desequilibrios en un sistema que funciona más bien en el plano transversal. Basta considerar los deportes en que el propio cuerpo es el medio principal para darse cuenta de esto: correr, chutear la pelota en el futbol, golpear en el tennis y boxeo, lanzar un disco, tirar con el arco, nadar… están todos basados en movimientos transversales y rotatorios. A este propósito el sistema de los oblicuos anteriores representa el fulcro de los movimientos funcionales y es el que tiene que ser condicionado.

El Crossfit también carece de dos de los principios más importantes del entrenamiento deportivo: la “individualidad” (cada persona responde de manera diferente al mismo estímulo de entrenamiento, por eso es necesario adaptar la carga de entrenamiento de cada uno, y la “especificidad” (los estímulos provocados por un ejercicio solo afectan a funciones determinadas y específicas, es decir, que debemos enfocarnos en un objetivo concreto para alcanzarlo). Debido a mala ejecución o baja condición física, se han registrado diferentes tipos de lesiones en la columna, en las articulaciones de miembros inferiores y superiores, y también lesiones musculares. Estudios confirman que en esta disciplina hay un 73% de lesionados. Existen posibilidades de que se provoque rabdomiolisis, (un mecanismo de deterioro muscular) o necrosis de las células musculares, y pueden darse condiciones de esfuerzos extenuantes con poca hidratación. También se registran altos niveles de estrés mental y ansia debido al ritmo exasperado de las rutinas y al hecho que siempre se tienen que superar los propios límites.
El último aspecto es a menudo una formación aproximativa de los instructores.

Dicho esto, te invito a probar en persona una sesión de Crossfit y a confrontarla con uno de mis planes de entrenamiento personalizado para poder experimentar la diferencia entre sudar y aprender a moverse sin dolor convirtiendote en un atleta.

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