EL VOCABULARIO TRANSFORMACIONAL

Salud emocional

EL VOCABULARIO TRANSFORMACIONAL

Las palabras tiene un poder transformador. Se usan para hacernos reír o llorar, pueden doler o sanar, nos ofrecen esperanza o tristeza. Muchas opiniones se crean a partir de palabras y las palabras también se pueden cambiar. Muchos de nosotros somos conscientes del papel que han desempeñado las palabras en nuestra historia, del poder que los grandes líderes tienen para movernos, pero pocos de nosotros nos damos cuenta del poder de las palabras para uno mismo.

Atribuimos significado a todas las sensaciones que percibimos a través de la creación de etiquetas. Creamos nuestras propias expresiones que transforman nuestra experiencia de vida. La etiqueta que le ponemos se convierte en nuestra experiencia. Y lo que era “un poco problemático” se vuelve “devastador”. Usando diferentes moldes, por ejemplo, “molesto” en lugar de “furioso” o “enojado”, cambiamos inmediatamente la intensidad de nuestra experiencia, que se convierte en otra cosa. Esta es la esencia del vocabulario transformacional: las palabras que aplicamos a nuestra experiencia se convierten en nuestra experiencia.

Normalmente ni nos damos cuenta de las palabras que usamos. Piensa en el poder que pueden ejercer tus palabras si solo las eliges concientemente. Mejorando nuestro vocabulario habitual, podemos dirigirnos hacia la dirección deseada y ser más efectivos. El uso de palabras cargadas emocionalmente puede transformar mágicamente nuestro estado emocional o el de otra persona. Por ejemplo, al hablar con otra persona, cambiar una sola palabra puede tener un efecto inmediato en lo que siente esa persona y, por consecuencia, también en la forma en que se comportará. De la misma manera, simplemente cambiando las palabras que usamos habitualmente para describir nuestras emociones, podemos cambiar instantáneamente lo que pensamos, lo que sentimos y la forma de vivir. Por ejemplo, una palabra tan negativa como “odiar” (ese lugar o esa persona) puede ser sustituida con “preferir” (ese otro lugar o esa otra persona); “celoso” (de alguien) con “enamorado” (de alguien más); “estresado” con “ocupado” o “estúpido” con “desinformado”… Sí, prece un juego, pero fuLas palabras tienen el poder de cambiar nuestra percepción y nuestros sentimientos. Sí, puede parecer un juego, pero funciona y lo que nos emporta es sentirnos mejor con lo que funcione. Se trata de probar la misma experiencia pero definirla de manera diferente. Esto cambia lo que sentimos y las sensaciones producidas por nuestro sistema nervioso. Las palabras crean un efecto bioquímico. 

“Las palabras forman el hilo con el que vinculamos nuestras experiencias”. Aldous Huxley

Según estadísticas el vocabulario de una persona promedio varía de 2000 a 10 mil palabras. El idioma español tiene alrededor de 500 mil palabras, esto significa que normalmente solo usamos 0.5 a 2% del idioma. ¿Cuántas de estas palabras se usan para describir una emoción? Hay al menos 3000 palabras para describir las emociones humanas, habría unas 1000 palabras que describen palabras positivas, mientras que más de 2000 son las que describen emociones negativas. No es sorprendente que la gente se sienta más triste que feliz… Pero ahora sabemos que podemos aplicar una nueva etiqueta a nuestros sentimientos y, por lo tanto, cambiar nuestra experiencia emocional . 

“Sin conocer el poder de las palabras, es imposible conocer hombres” . Confucio

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