Seguir una alimentación con un elevado consumo de productos de origen animal incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, determinados cánceres, enfermedades autoinmunes y sobrepeso. Estas condiciones no solo se relacionan con el consumo de la grasa que encontramos en estos productos tal y como muchos pueden creer, sino que un abuso de proteína animal puede provocar desequilibrios dentro de nuestro cuerpo, drenar nuestra energía, desmineralizar nuestros huesos y acelerar el proceso de envejecimiento.

1. EL CONSUMO DE CARNE ACIDIFICA EL ORGANISMO
El ph de la sangre es ligeramente alcalino, oscilando entre 7.3-7.4. Este parámetro siempre se mantendrá igual de lo contrario nuestra células dejarían de funcionar correctamente, enfermarían y morirían. Hay alimentos que provocan que el ph de nuestra sangre se vuelva más ácido, alimentos sobre todo concentrados en proteínas y grasas saturadas como las carnes rojas y los lácteos.

2. LA CARNE Y LOS LÁCTEOS ACELERAN LA OSTEOPOROSIS
Al contrario de lo que hemos creído siempre, los lácteos no son buenos para nuestros huesos. Al provocar esta acidificación de nuestro organismo el cuerpo debe sacar minerales alcalinos de sus reservas para neutralizar esa acidificación, principalmente extrayendo el calcio de nuestros huesos. Este proceso se activa en caso de emergencia, es un método de supervivencia y como tal crea estrés e inflamación en todo el cuerpo, a parte de contribuir a la desmineralización del esqueleto acelerando la osteoporosis.

3. LA CARNE CONTIENE ANTIBIÓTICOS Y HORMONAS
Ante nuestra ignorancia o desentendimiento, muchos animales crecen en condiciones precarias dentro de las granjas, donde están en cuadras casi tan estrechas como el tamaño de sus propio cuerpo. Este sistema agiliza el efecto dominó en la propagación de infecciones y contaminación por la materia fecal. Para luchar contra esto, los métodos que más se utilizan en la ganadería intensiva son la inyección sistemática de antibióticos para prevenir el contagio. Debido a que la demanda de carne no deja de incrementar en el mundo occidental, los ganaderos también buscan opciones para acelerar el crecimiento de los animales alimentándolos con piensos con hormonas de crecimiento.

4. UNA DIGESTIÓN TÓXICA
Las proteínas animales son el grupo de alimentos que más tardan en ser digeridos en nuestro sistema digestivo (5-8horas), y en muchas ocasiones su digestión no es del todo completa. Esto conlleva que los alimentos que contienen proteína animal y no han sido correctamente digeridos se pudran en el colon y se conviertan en toxinas, bloqueando los canales de absorción y digestión de otros alimentos más nutritivos y limpios.

Menos carne significa más salud.